Design thinking: ¿Una expresión en boga o la nueva fórmula mágica?

Cuando hablamos de creatividad, la práctica es más importante que el estudio. El Design Thinking va incluso más allá: Combina práctica y estudio. En este caso, el estudio se refiere más a observar y a empatizar. Las conclusiones que saquemos haciéndolo, serán después utilizadas de forma práctica, en una tormenta de ideas, bocetos, esquemas e ideas sobre las ideas. Vamos a explicarte de qué va el Design Thinking.

Design thinking: ¿Qué es exactamente?

Los principios básicos se pueden explicar rápidamente, pero en cuanto conozcas los detalles, vas a querer tener una idea más amplia de sus posibles aplicaciones y vías.

Brevemente: El Design Thinking es una aproximación a problemas complejos, que se centra en el público objetivo del producto o servicio (por ejemplo, el usuario de un producto) y sus requerimientos. Para ello un grupo interdisciplinar de personas trabajan juntas en un entorno que facilita la creatividad. Como equipo, su objetivo es plantear las preguntas adecuadas para poder desarrollar soluciones que convenzan al usuario. Con este planteamiento, el equipo avanza en el siguiente orden: Entender el problema y observar la situación de partida, desarrollar y refinar ideas sobre el tema, ponerlas en marcha, aprender sobre el proceso y el diseño de forma amigable hacia el usuario y orientada a los requerimientos del público objetivo.

Design Thinking es llegar a la raíz de un problema, en lugar de tratar sólo sus síntomas.

Prof. Hasso Plattner

¿Quién usa el Design Thinking?

La empresa de comunicaciones suiza Swisscom ha considerado seriamente proporcionar más espacio para la inspiración y la creatividad. Investigadores y desarrolladores de software de Siemens Corporate Technology trabajan con los métodos del Design Thinking en Europa, Norteamérica y Asia para conectar el mundo real y virtual e introducir innovaciones en el mercado. Mobisol, especialistas en energía solar, ha desarrollado ideas para dotar de electricidad a países que han sufrido, hasta el momento, considerables cuellos de botella. El Design Thinking está ayudando a las personas a encontrar soluciones inteligentes utilizando ideas poco usuales, desde la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), que utiliza el Design Thinking para la transferencia de tecnología, hasta un hospital oftalmológico en Rotterdam, donde han descubierto cómo pueden hacerte sentir mejor como paciente.

¡Viva! Tenemos un problema

Bueno, eso suena como si alguien estuviera buscando un problema para darle una solución; pero de lo que se trata, es de encontrar primero el problema adecuado, con el fin de encontrar la pregunta precisa y así encontrar soluciones para el auténtico problema. Si quieres llegar al fondo de las cosas, lo cual es más fácil para un equipo que para una persona sola, es inevitable que cometas errores y elijas el camino equivocado. Pero de paso, descubres dónde no puedes encontrar una solución. Así encontrarás el camino hacia el origen del problema y descubrirás cómo está formado el problema que tienes que solucionar. De esta forma alguien que practique el Design Thinking con la mente abierta, y su equipo, pueden encontrar soluciones completamente diferentes.

En las escuelas de ingeniería convencionales, se enseña a los estudiantes cómo encontrar la solución adecuada a un problema. En la d.school les enseñamos a encontrar el problema correcto.

Prof. Terry Winograd

El triángulo mágico: Equipo, Sala y Proceso

Los tres componentes tienen que ser correctos. El equipo tiene que estar compuesto por personas de mente abierta procedentes de diferentes disciplinas. La sala debe motivar al pensamiento. Tiene siempre que haber pizarras, diagramas, garabatos, notas y post-it, así como materiales para trabajos manuales. No debe haber límite a la toma de notas de ideas y a su puesta a prueba. ¿Escritorios, mesas, sillas, sofá, cojines? Lo principal es que todo el mundo se encuentre a gusto y que no se reúnan alrededor de una mesa de forma organizada. La sala debe disponer de espacio para las ideas.

Regla número uno: No hay reglas fijas

Piensa en el Design Thinking como en una caja de herramientas. ¿Qué tiene dentro? ¿Qué herramienta vamos a usar? ¿Vamos a combinar diferentes herramientas? ¡Vamos a probar!

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Keep the change: La “estrella del pop” de los casos de Design Thinking

La campaña “Keep the Change” (“Quédate con el cambio”), del Banco de America, nos proporciona un buen ejemplo de cómo encontrar una solución inteligente e innovadora utilizando Design Thinking. Los empleados de Bank of America y la agencia de innovación IDEO invirtieron dos meses en investigar las circunstancias vitales, deseos y necesidades de las madres del Baby Boom, en Atlanta, Baltimore y San Francisco. Se les visitó en sus casas y las observaron profundamente mientras hacían la contabilidad doméstica, compraban o pagaban en restaurantes. Se realizaron muchas entrevistas espontáneas en la calle y en centros comerciales para adquirir conocimiento de cómo las personas en su día a día utilizan el dinero.

¿Son los pequeños cambios la clave del éxito?

Se hizo evidente que muchos de ellos redondeaban hacia arriba sus gastos en las entradas de la contabilidad, para tener luego la agradable sorpresa de que tenían más dinero de lo que esperaban a fin de mes. En las tiendas, muchas mujeres también redondeaban hacia arriba por comodidad. Otro de los hallazgos fue que, por diversas razones, muchas madres encuentran problemas para ahorrar. Los miembros del equipo se pusieron en su lugar y descubrieron dos líneas en las que el banco podía ayudar creando un producto financiero adecuado: En primer lugar, los redondeos deberían mostrarse al comprobar las cuentas; en segundo lugar, los ahorros deberían ser mayores de lo esperado. Así jefes de producto, expertos en finanzas, desarrolladores de software y dueños de negocios crearon un nuevo producto.

Tras 20 tormentas de ideas, una idea sale adelante

Después de desarrollar más de 80 conceptos tras 20 tormentas de ideas, una de ellas fue la preferida. En cada pago con tarjeta, la cantidad debe redondearse hacia arriba y la diferencia debe transferirse automáticamente a una libreta de ahorros. Se realizaron pruebas del producto con 1.600 clientas, y el resultado fue un éxito clamoroso. Se añadieron nuevas características durante la fase de implementación y se refinó la idea hasta que estuvo lista para lanzarla al mercado. El nombre “Keep the Change” lo desarrolló un grupo de sondeo.

En el Design Thinking de lo que se trata es de crear innovadores que puedan usar el paradigma de Design Thinking para transformar ideas en realidades, para transformar organizaciones y todos los aspectos de la vida.

Prof. Larry Leifer

A la caza de la fortuna en el sofá rojo

Un grupo de sondeo ayudó a los relaciones públicas proporcionándoles una idea: “Dejad que la gente busque monedas entre los cojines del sofá y que se quede el dinero que encuentre”. Un día pusieron un sofá de 20 metros, forrado con terciopelo rojo, y lleno de monedas entre los cojines, en la Estación Grand Central de Manhattan. Naturalmente fue un éxito de relaciones públicas y el evento atrajo muchísima atención. También pusieron sofás gigantes en varios centros comerciales de grandes ciudades de los Estados Unidos. Cada uno de esos eventos tuvo una gran repercusión en los medios.

La prueba de lo mucho que gustó este producto es que el 99% de los clientes que abrieron una cuenta “Keep the Change” siguen con ella. La cuenta sigue ofreciéndose con éxito hoy en día.

Los practicantes del Design Thinking buscan el problema real, antes de esforzarse por encontrar la solución correcta. #jobwizards http://bit.ly/2IJP1GJ

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